Un retazo de selva estelar
viaja con las sombras del
crepúsculo,
un sol de néctar y miel perpetua
cae en las azules arterias
de esa selva,
cantan profundo los grillos
al amparo de los motes
del rey jaguar,
surgen de entre lagunas y arroyos
las historias que la lluvia cuenta.
Avanza la entropía del tiempo
sobre las flores de una galaxia tierna,
música de iridiscentes aves
que pintan de metáforas el viento,
y un nombre ancestral asoma de entre las estelas...
Palenque.