Pensé que era chamanismo mirar bailar a los Ibis
En un concierto silvestre
Estrellas que giran paulatinamente del tórax
Quise esterilizar mis ojos con hojuelas
Pero la aldea se veía raquítica
Mecanizar mis nervios con gorriones
Enchufar en los orificios del día mis miedos
Aahh…
Mis glándulas
Saliva bloqueada
Montaña sin ovnis
Moriría la prisa
Las ondas interestelares
Los valles de la soledad
Pernocté en la zona izquierda del pensamiento
Arranqué el surco de disyuntivas y me fui
No tenía caso morderme los intestinos
Y decidí apagar los cucayos con la punta de mis dedos.