Misol - ha

Poema de Román Loglez

EL SILENCIO se pronunció

en mi estepario mental.

Y buscando respuestas vacías,

entendí al deslizante

cristalino reptil que quise atrapar

con mis manos prohibidas.

Cerré los ojos de la memoria

para navegar en su arco-iris

junto al canto de la selva.

De nuevo traté de asirla.

En respuesta, sentí la ternura

de sus incontables y diminutas manos frías

acariciar mi rostro.

Su voz perenne enclaustró mis oídos.

La nube gélida de su voz selvática

fue cubriendo mi cuerpo lento…

y entonces, dejé que me poseyera en silencio…