¡PALENQUE!
Grandiosa y mística
NACHAN-KAN
Emerges del letargo de los siglos
Para sorprender al mundo
Con tu arquitectura exacta
Tu astronomía avanzada
Y la invención del cero en Matemáticas
Serpenteando centinelas
En el claro obscuro de tus montañas
La madre tierra abre sus entrañas
Para que de entre las piedras
Surja cual Ave Fénix por glifos prehispánicos bañado
Y joyas de Jade y Obsidiana
El Rey Pakal y su escudo solar
Para debelar de la cultura MAYA
Los secretos de su raza Milenaria
¡PALENQUE!
Casa de la Serpiente Celestial
Entronizas el orgullo
De Choles y Tzeltales
De Tzotziles y Tojolabales
Indígenas que resguardan
Con veneración y recelo
Los misterios de la selva Lacandona
Con su reina roja ensangrentada de cinabrio y
“ZAK-KUK” reina y madre
Quetzal blanco que demuestra
Al hombre del hoy y del mañana
El poderío del matriarcado
De esta civilización mesoamericana
¡PALENQUE!
Despiertas aún del sueño de los siglos
En el bullicio de las chachalacas
Y el ulular del mono araña.
En la serranía del COJOLITE
Extiendes tus dominios
Desafiando la presencia
Despiadada del ECOCIDA
Y el paso homicida de los años
Que todo lo aniquila
¡PALENQUE!
Ecléctica y Mística
NACHAN-KAN
Nido de serpientes emplumadas
De tucanes, guacamayas y nahuyacas
De días soleados y noches estrelladas
Y de cósmicos Dioses y doncellas sacrificadas.
¡OJALA!
No te alcance nunca
El hastío de la historia
Ni la mano destructora del fuereño
Ni la asfixiante existencia
De un estadista sin pasado
Que pretenda borrar tu legado
De un solo tajo
Mandándote al SHIVALVA
Con todo y tus vestigios legendarios
Con tus nueve señores de la noche
Quienes sigilosos velan
El sueño eterno de tu historia
Enterrando y para siempre
Tus colosales epopeyas
De hombres Jaguares y dioses solares.
¡PALENQUE!
OJALÁ
Guardes un día
En las entrañas frías
De tu vientre
Las cenizas de mi barro
Y el recuerdo de mi canto
Hechos poesía, música, melancolía
OJALÁ
No lo borre nunca
El paso inclemente de los años
Y pasado tunes y katunes
QUIZÁ
Repitan mi oración y el trino de mi estrofa
La selva húmeda de mi pueblo
y también, los Loros Palencanos en su canto.
¡PALENQUE!
Tierra que me dio del ser el deber,
De comer Shote con Momo
Y de beber las sagradas y dulces aguas
De la grande MOTIEPA.
¡PALENQUE!
Grandiosa y mística
NACHAN-KAN
OTULUM O LACAN-HA.