Palenque

Poema de María de Fátima Castellanos Macossay PRIMERA MUSA PALENCANA

¡PALENQUE!

Grandiosa y mística

NACHAN-KAN

Emerges del letargo de los siglos

Para sorprender al mundo

Con tu arquitectura exacta

Tu astronomía avanzada

Y la invención del cero en Matemáticas

Serpenteando centinelas

En el claro obscuro de tus montañas

La madre tierra abre sus entrañas

Para que de entre las piedras

Surja cual Ave Fénix por glifos prehispánicos bañado

Y joyas de Jade y Obsidiana

El Rey Pakal y su escudo solar

Para debelar de la cultura MAYA

Los secretos de su raza Milenaria

¡PALENQUE!

Casa de la Serpiente Celestial

Entronizas el orgullo

De Choles y Tzeltales

De Tzotziles y Tojolabales

Indígenas que resguardan

Con veneración y recelo

Los misterios de la selva Lacandona

Con su reina roja ensangrentada de cinabrio y

“ZAK-KUK” reina  y madre

Quetzal blanco que demuestra

Al hombre del hoy y del mañana

El poderío del matriarcado

De esta civilización mesoamericana

¡PALENQUE!

Despiertas aún del sueño de los siglos

En el bullicio de las chachalacas

Y el ulular del mono araña.

En la serranía del COJOLITE

Extiendes tus dominios

Desafiando la presencia

Despiadada del ECOCIDA

Y el paso homicida de los años

Que todo lo aniquila

¡PALENQUE!

Ecléctica y Mística

NACHAN-KAN

Nido de serpientes emplumadas

De tucanes, guacamayas y nahuyacas

De días soleados y noches estrelladas

Y de cósmicos Dioses y doncellas sacrificadas.

¡OJALA!

No te alcance nunca

El hastío de la historia

Ni la mano destructora del fuereño

Ni la asfixiante existencia

De un estadista sin pasado

Que pretenda borrar tu legado

De un solo tajo

Mandándote al SHIVALVA

Con todo y tus vestigios legendarios

Con tus nueve señores de la noche

Quienes sigilosos velan

El sueño eterno de tu historia

Enterrando y para siempre

Tus colosales epopeyas

De hombres Jaguares y dioses solares.

¡PALENQUE!

OJALÁ

Guardes un día

En las entrañas frías

De tu vientre

Las cenizas de mi barro

Y el recuerdo de mi canto

Hechos poesía, música, melancolía

OJALÁ

No lo borre nunca

El paso inclemente de los años

Y pasado tunes y katunes

QUIZÁ

Repitan mi oración y el trino de mi estrofa

La selva húmeda de mi pueblo

y también, los Loros Palencanos en su canto.

¡PALENQUE!

Tierra que me dio del ser el deber,

De comer Shote con Momo

Y de beber las sagradas y dulces aguas

De la grande MOTIEPA.

¡PALENQUE!

Grandiosa y mística

NACHAN-KAN

OTULUM O LACAN-HA.